Anoche fui a la feria del libro para una conferencia acerca de la aventura de leer el Quijote. El conferencista es un personaje muy interesante de acá: Marcelo Estefanell, exmiembro de los Tupamaros, que a comienzo de los 70, con solo 21 años, fue apresado y estuvo en la cárcel 13 años por su participación en la guerrilla. Estefanell se dedicó a leer, aprovechando la fortuna de que había una bien dotada biblioteca en la prisión. Y entre los 1600 libros que debe haber leído, se apasionó con el Quijote. En los últimos 10 años ha escrito dos libros sobre el Quijote y la lectura que hace Estefanell es extraordinaria. Cuenta que tuvo una epifanía cuando terminó la primera lectura y no se atrevió a compartirla. Entonces leyó los libros de la biblioteca de Alonso Quijano (lo cual me sorprende aún más que hayan tenido en la biblioteca de la cárcel) y volvió a leer el Quijote y ya se quedó enganchado para siempre.
Los libros que Estefanell escribió ya no circulan, pero después de la conferencia, camino a la casa pasé por una librería que había visto de libros usados. Jorge, el librero, me dice que esos dos tomos de Estefanell aparecen de vez en cuando y hace tres meses vendió uno. Tomó mis datos y me prometió que los siguientes que aparezcan son para mi. Voy a tener que apurarme con Shakespeare, porque me parece que el Quijote viene detrás.