miércoles, 2 de octubre de 2013

Demasiado!

El cine, cuando es bueno, es una experiencia extraordinaria. Será la combinación de la sala oscura, la pantalla grande, la imagen nítida, el sonido "surround," y las respiraciones acompasadas de la audiencia. 

Esta noche la primera película me desgarró el corazón. No podía dejar de llorar y cuando no habían transcurridos ni 20 minutos estaba por salirme, pero ya había molestado a mucha gente para sentarme en la mitad de una fila. Cuando terminó el filme, me di cuenta de que todo el público estaba afectado. Un señor atrás de mí se levantó diciendo: "Esto fue un suplicio." La señora de al lado estaba esperando que se enciendan las luces para mirarme la cara, porque me había sentido sollozar dos horas. Y ya en la calle me choqué con otra señora que deambulaba sin ton ni son diciendo que quería llorar.

Pero la película me pareció excelente!

La segunda película, en el otro cine, fue interesante y bella. Blanco y negro, cine mudo, Andalucía, los toros. Digamos que me apasigüé por dos horas y ahora ya estoy lista para irme a la cama (ya es la una por acá). Buenas noches!