No sé si ya les conté que mi club se llama Biguá, y que queda en un barrio muy lindo y cerca de casa que se llama Villa Biarritz. El barrio rodea un parque y el club queda dentro del parque.
El biguá es un pelícano de esta zona. Yo no le veo pinta de pato, pero a los del club le dicen los patos, y mi equipo de natación es el Masterpato. Hay tres grupos: uno se entrena a las 7 de la mañana, otros al medio día, y otros a las 8 de la noche. Los entrenamientos duran hora y media. Tenemos además un preparador físico disponible dos días a la semana en el gimnasio del club. Yo voy de lunes a viernes al medio día y además trabajo con el preparador físico. Los sábados se juntan los nadadores de los tres grupos, pero es a las 8 de la mañana y será un milagro si alguna vez me despierto para ir a ese entrenamiento.
Nuestro entrenador se llama Mauricio. Es un joven alto de 35 años, fue campeón de Uruguay y todavía puede ganar competencias sin entrenar, de lo bien que nada y lo fuerte que es. Aunque algunos compañeros dicen que es malgeniado, a mi me ha parecido una maravilla, el mejor maestro que he tenido en la vida. Sus indicaciones son precisas y excelentes y es capaz de motivarme a darlo todo en los entrenamientos. Me acogió en el equipo inmediatamente y ya la primera semana de entrenamiento quería que vaya a una competencia en Salto, a 5 horas de acá, pero yo tenía entradas para la sinfónica y para Joshua Bell, así que no fui. Sin embargo, unas semanas después participé en el desafío de los 60 minutos, una posta como banda sin fin donde los 5 integrantes del equipo seguíamos nadando 100 metros a toda marcha uno después del otro hasta que se terminara la hora, el equipo con más piscinas nadadas ganaba. Y mi equipo ganó en nuestra categoría. Allí es donde me gané el primer trofeo de la vida y me quedé enganchada con las competencias, espero que para siempre. En los Estados Unidos he estado entrenando natación desde hace cinco años, pero sin competir, y la verdad es que era como un hobby más que como un deporte.
En este equipo me siento como Jason Street cuando comienza a jugar murderball en la primera temporada de Friday Night Lights. Me falta mucho pero las ganas me desbordan!
Yo no soy de las buenas del equipo, pero como en mi categoría (50-54) no compiten muchas mujeres, tengo la oportunidad de hacer un buen papel en las competencias. Tengo estudiadas a mis rivales de los otros clubes, y también a las buenas de la categoría siguiente que ya cumplen 50 el año 2014 y pasarán a mi categoría el 1 de enero.
En los cuatro años que espero vivir en este país, quiero seguir nadando y compitiendo. Es demasiado entretenido!