Hoy llegó, por fin, la primavera. Si, hace frío y esta noche hasta llovió. Pero los días son un tris más largos. Y los árboles que hasta la semana pasada eran unos enjambres de ramas tristes, ya tienen hojas color verde nuevo. Ayer vi un arbusto de azaleas florecido. Hoy, en las afueras de Montevideo, me recibieron árboles con flores blancas.
Qué suerte la mía de haber vivido dos primaveras en un solo año. Creo que me he contagiado porque estoy viviendo una primavera personal.