Me siento muy afortunada. Anoche vi una película noruega (Kon-Tiki), esta tarde una francesa (Le Prenom) y de noche una italiana (Cesare deve Morire). Mañana he elegido una danesa (la de mi secret boyfriend Mads Mikkelsen) y una española (Blancanieves).
A partir del miércoles el asunto se complica porque la feria del libro es por otro barrio. Es posible que a primera hora de la tarde vaya a ver una británica (The Angel's Share), después vaya a la feria del libro a dos lanzamientos (uno es del libro Maracaná, y estará presente Alcides Ghiggia que debe estar bien mayorcito y ya no ha de meter muchos goles), después puede que me de una vueltita por la entrega del premio nacional de literatura de este año para después irme a toda carrera de vuelta al cine. Creo que voy a romper el record de Wilson Kipsang (claro que el corriendo y yo en bus y taxi).