jueves, 19 de septiembre de 2013

Joshua Bell

Desde mi primer viaje acá en Junio sabía que se presentaba Joshua Bell en el Sodre el 8 de setiembre. Después de haberlo visto el año pasado en Washington tenía inmensas ganas de verlo otra vez. Es maravilloso. Yo he visto en concierto a Anna Sophie Mutter y a Hilary Hahn y no se acercan siquiera a la magia que sale del violín y del alma de este músico. 

Además nació en Bloomington unos años después que yo y su padre era profesor de IU, así que siento ese vínculo adicional.

El auditorio del SODRE estaba repleto. Conseguimos unas entradas en la tertulia (el segundo piso) en la penúltima fila. Debo aclarar que el auditorio estaba lleno de cabecitas blancas. J y yo bajábamos el promedio de edad. Pero, que se le va a hacer. Siempre me pregunto por qué la audiencia de música clásica es gente vieja. Y la respuesta, a mi parecer, no es que es música para viejos sino que se requiere madurez para apreciar la calidad de la cosas. Creo que durante la juventud uno explora muchas cosas, pero en la madurez uno se limita a consumir lo que verdaderamente le gusta, y se desentiende de lo demás. Es un tipo de especialización estética. Se que estoy haciendo una gran generalización y que hay jóvenes que aman la música clásica y veteranos que solo escuchan baladas, pero esa es mi explicación y se abre el debate...

Joshua estuvo a la altura de todas mis expectativas. Recomiendo a todo el mundo que si alguna vez tienen la oportunidad de escucharlo en vivo, no se lo pierdan. Es indescriptible!