Acera. Vereda. Andén. Calzada. Le pregunté a un par de jóvenes a la altura de la calle Ellauri cómo le dicen a la superficie en donde estábamos caminando. Vereda, dijeron.
Las veredas acá son como una interminable cobija de retazos. Supongo que la ordenanza es que cada propietario es responsable de su porción de vereda. No sólo hay trayectos en buen estado y otros llenos de huecos, sino que las formas, colores y modelos de adoquines varían según el gusto del dueño de casa y los año de las reparaciones. Nadie pone un milímetro de material más de lo que le corresponde, ni coordina con el vecino. Lo que sí es inusual ver es una calzada de puro cemento, como la gran mayoría de las ciudades de mundo. Acá gustan los adoquines.