Buena suerte encontrando un taxi en Montevideo en hora pico. O cuando llueve. Y ni intentarlo cuando juega Peñarol o la Celeste.
Aparentemente se trata de que la contingentación de taxis es de 23 unidades por cada 100 mil habitantes. Lo común es alrededor de entre 150 y 200 taxis por cada 100.000 habitantes. Pero acá el sindicato es fuerte y no quieren que se les dañe el mercado. (Entre paréntesis, nunca había ni visto la palabra contingentación hasta el día de hoy)
En cambio pedir un taxi desde casa es un placer. Uno levanta el teléfono, marca 141 y una computadora te informa en cuantos minutos llegará la unidad y cuál es su número (cada taxi tiene un número único pintado en su carrocería). Mientras la computadora ubica el taxi, ponen música de espera, pero cuando lo encuentra, casi siempre dice que llega en 3 minutos, así que una tiene que salir disparada a buscar la cartera y bajar a encontrarlo.
Si se pide por celular hay un paso adicional. La computadora ya sabe que ese celular vive en la dirección de la casa que tienen en el sistema. Así que pide que confirme si el taxi es a esa dirección. Nunca lo he llamado de otro sitio, pero me imagino que ahí si habrá que hablar con un ser humano.
Las carreras de taxi no son baratas y la mayoría de taxis es incómodo y viejo. J es cliente frecuente. Yo prefiero tomar omnibus a menos que vaya con retraso.