viernes, 8 de noviembre de 2013

Rio de la Plata

Por más yo me niegue a aceptar que el inmenso cuerpo de agua que veo desde los ventanales de mi living-comedor sea el Río de la Plata, el lunes, por vez primera me sorprendí de ver a mi mar con pinta de río. Estaba de color arcilla. Millas y millas marinas en todas las direcciones teñidas de tierra arcillosa arrastradas desde los campos por las lluvias de los días anteriores a mi vuelta a Montevideo. Desde el martes, ya se volvió a disfrazar de mar.