sábado, 3 de octubre de 2015

El Nacional

Desde ayer a las 11:30, que salí de mi departamento, no he tenido un momento de soledad o de silencio. Estoy metida en cuerpo y alma en el Nacional, un vendaval de esfuerzo físico individual, afecto y solidaridad constante, música a todo volumen, incomodidad permanente y ropa húmeda. 

Ya he competido en tres pruebas individuales y dos postas y recién estamos en la mera mitad del evento. Me falta otras tres individuales y dos postas.

Ahora, después del almuerzo (mesa para once, división de cuenta) me vine un ratito al hotel para ver qué había pasado en el mundo fuera de la piscina del Club Remeros. Me quedo tranquila, el Kun metió 5 goles en 20 minutos.